LA REVISTA ELLE (https://www.elle.com/es/living/viajes/a32740017/viajar-verano-coronavirus-donde-ir/ ) NOS TRAE UN ARTICULO DE INES MARTINEZ ABSOLUTAMENTE DE ACTUALIDAD Y QUE NOS PERMITE HACERNOS MUCHAS PREGUNTAS Y CONTESTAR ALGUNAS. LA OCTAVA ENTRADA AL BLOG SOP FEEL & GROW ADVENTURE QUIERE HACERNOS PENSAR. QUEDAN POCOS DIAS PARA QUE ACABE EL PLAZO DE PRESENTACION DE VUESTROS SUEÑOS, PERO AUN HAY TIEMPO. ANIMO!!!

EN RELACION A LO QUE ENFOCA ESTE ARTICULO, OS ANIMAMOS A CONOCER LAS INCREIBLES OPORTUNIDADES DE AVENTURA QUE OFRECE LA COMUNIDAD VALENCIANA. ES LA GRAN DESCONOCIDA CUANDO TE ALEJAS DE LAS PLAYAS MAS CONOCIDAS. OS SORPRENDERÁ.

Viajar en tiempos de coronavirus: ¿y ahora qué?

¿Cómo cambiará nuestra forma de planificar un viaje? ¿Qué destinos serán los más deseados? ¿Será seguro alojarse en un hotel? ¿Volveremos a coger un avión sin miedo? La pandemia del coronavirus ha desencadenado una crisis sin precedentes en el sector turístico que traspasa lo económico y se nutre de incertidumbre. Hablamos con diversos expertos para resolver dudas y perfilar a un nuevo viajero que, a pesar de la adversidad, sigue con ganas de descubrir mundo.

El ‘road trip’ y la experiencia camping viven una segunda juventud tras el aumento en la demanda de autocaravanas. Hemos cancelado bodas, dado a luz con mascarilla, visto cómo el confinamiento ponía a prueba nuestras relaciones de pareja e incluso tirado por tierra convicciones a la hora de alquilar (quizá un mini piso en el centro de Madrid ya no sea lo más importante). Ahora afrontamos esta “nueva normalidad” con casi 28.000 vidas menos, el bolsillo resentido y una incertidumbre añadida: nuestras vacaciones de verano, tal y como las habíamos soñado, penden de un hilo.

Cerramos 2019 con buenas cifras. Los últimos datos del INE consolidaban al turismo como principal motor de la economía gracias a los 150.000 millones de euros generados en 2018. Un 12,3 % del PIB. La alianza turística Exceltur anunciaba récord durante el ejercicio del año siguiente con otros 153.000 millones de euros aportados, algo impensable sin la ayuda de los 83,7 millones de turistas extranjeros que recibimos al año y que nos permitían revalidar el título de segundo país del mundo que más visitantes acoge, solo por detrás de nuestra vecina Francia.

Ahora volvamos a 2020. Las previsiones son malas, tanto, que no consiguen ponerse de acuerdo. Las últimas cifras de Exceltur estiman las pérdidas en unos 92.500 millones de euros mientras los despidos en aerolíneas, hoteles, agencias de viajes y restaurantes se acumulan. ¿Su última esperanza? Atraer a viajeros indecisos –quizá con suerte haya alguno leyendo estas líneas– para revertir la situación.

Finalmente, habrá verano

Desescaladas pactadas, corredores turísticos, pasaporte sanitario digital… Cada día nos enfrentamos a una nueva realidad cogida con pinzas y repleta de argot viajero. Lo que sí ha quedado claro es que, tras meses de incertidumbre, el Gobierno nos anima a desempolvar la maleta y planificar nuestras vacaciones mientras pide al sector turístico que vaya poniéndose a punto. Todo dependerá de la provincia y fase en la que nos encontremos pero, en líneas generales, el flujo de viajeros comenzará a finales de junio y la llegada de extranjeros (finalmente sin cuarentena) a principios de julio.

¿Pensando en cruzar la frontera? Cada país ha establecido sus propias reglas que cambian al día así que deberemos informarnos de las condiciones de cada destino. En Italia y Alemania tendremos vía libre aunque acceder a Grecia con pasaporte español puede posponerse. Islandia nos pedirá someternos a un test rápido mientras que destinos como Letonia o Reino Unido seguirán manteniendo el confinamiento obligatorio de 14 días.

En este último trabajan por lograr una recuperación rápida y abierta al viajero español –crucial en su mercado– gracias al desarrollo de zonas de turismo para “impulsar el número de visitantes en todo el país, favorecer la desestacionalización y construir una oferta turística apetecible y de calidad”, tal y como explica Robin Johnson, director de Europa en VisitBritain. Lo más buscado: destinos rurales y costeros, parques nacionales y demás atracciones al aire libre.

Viajaremos más el resto del año

Quédate con este término porque la desestacionalización estará cada vez más presente para quitarle carga a la temporada alta: “La crisis ha llegado en el peor momento. ¿Tiene sentido entonces que se planeen vacaciones generalizadas en fechas concretas?”, se preguntan desde el buscador de viajes Holiday Guru. Brigitte Hidalgo, directora de operaciones del portal de escapadas Weekendesk, confirma la tendencia de dosificar las vacaciones en favor de escapadas más cortas y cercanas que permitan desconectar y exprimir el destino al máximo gracias a paquetes temáticos de relax, gastronomía, cultura o aventuras.

Siguiendo esta línea, Ibiza también quiere demostrar su valía más allá de los meses de verano con la iniciativa Ibiza Festival On/Offspring Calendar, una propuesta que aglutina gastronomía, arte y teatro y que pretende alargar la temporada hasta noviembre.

Sobre mantener el goteo de turistas durante todo el año saben bien en los destinos costeros. «Nuestra cadena siempre ha tenido una buena ocupación en otoño y es que en aquí gozamos de una fantástica temperatura durante esos meses. Por otro lado, los turistas extranjeros suelen visitarnos en este tiempo buscando temperaturas más suaves que en los meses centrales del verano. Esperamos que este año no sea diferente”, explican desde Servigroup, cadena hotelera líder de la Comunidad Valenciana.

Lo cercano será igual de atractivo

Un estudio de EY Parthenon afirma que, aunque solo el 50 % de los españoles viajaremos este verano, un 41% de ellos optará por destinos nacionales. La inseguridad a la hora de coger un avión o contar con todas las garantías sanitarias en el extranjero nos harán redescubrir las joyas de nuestro territorio y apostar por alternativas cercanas que no habíamos valorado hasta ahora. Cualquier excusa es buena para desconectar, tal y como apunta Brigitte: “Ahora la preocupación de los españoles se centra en evitar las aglomeraciones y, por eso, su objetivo es lograr una experiencia más íntima y personal mediante escapadas de carácter privado. Los hoteles que se buscan son de talla más humana, con encanto y en entornos no masificados, como los pueblos”.

«El coronavirus ha hecho que se valore más lo local, se quiere dejar el dinero en casa».

Encanto y humanidad son dos términos que definen a la perfección el concepto de Alava Suites en Lanzarote, un coqueto hotel de seis suites exclusivas que abría sus puertas a finales de octubre. Menos de cinco meses después tuvo que echar el cierre y ahora se enfrenta a un nuevo comienzo marcado por la incertidumbre. La imposibilidad de recibir turismo peninsular y extranjero ha llevado a su propietaria, María González, a convertirse en una opción de cercanía: “Estamos funcionando para dar servicio a gente de las islas y residentes de Lanzarote y ya tenemos alguna reserva. Los pequeñitos nos podemos nutrir de eso para ir poco a poco levantando cabeza. El coronavirus ha hecho que se valore más lo local. Hay más consciencia de todo lo que nos rodea y también de apoyar el pequeño comercio. Dejar el dinero en casa. Pienso que esto se va a aplicar en el resto de España”.

Sin embargo, este idilio tiene los días contados: “Es muy bueno fomentar el turismo entre islas y local pero no es suficiente para alimentar los hoteles ni la restauración. No podemos vivir solo de eso. Hasta los grandes hoteleros necesitan más que turismo peninsular. Dentro que es una isla pequeña, Lanzarote es muy cosmopolita, está muy abierta al mundo”.

Las dos grandes tendencias están claras: “Turismo rural en zonas de montaña y campo, para mimetizar con la naturaleza; y el turismo de sol y playa para aquellos que quieren aprovechar el verano”, sentencian desde Weekendesk. Se atreven a dar un veredicto: Los pueblos y zonas de playa en Andalucía y Galicia se han convertido en la joya de la corona en esta temporada, concentrando la mayor parte de las reservas”.

Sí al coche (y a la autocaravana)

Mientras esperamos a ver cómo se restablece la normalidad aérea, si las restricciones afectarán al precio del billete, y ante una oferta de trenes todavía con cuentagotas, el coche se postula como principal medio de transporte. Es la forma más segura de minimizar el riesgo de contagio y los hoteleros ya han tomado nota: “ofrecemos gratuidad en el aparcamiento en todos nuestros hoteles para estancias a partir de cuatro noches”, explican desde Servigroup.

En algunos casos lo llevaremos al siguiente nivel, dejando vía libre a un gran olvidado de las vacaciones familiares, la autocaravana. Esta tendencia la confirman desde Indiecampers, prueba de que el romanticismo de la casa a cuestas y el ‘road trip’ (como ya vaticinamos) tiene un hueco fijo en el corazón de los millennials. “Nuestras reservas de viajeros nacionales ha aumentado un 120% en abril y un 218 % en mayo si lo comparamos en el mismo periodo del año pasado”, nos confirman desde la empresa de alquiler. “Nuestro público principal lo forman familias jóvenes, pero también parejas, con una edad media de unos 35 años”, sentencian. Entre sus ventajas: mayor autonomía, control sanitario y capacidad de improvisación.

Elegiremos apartamentos vacacionales y alojamientos rurales

Cuentan con la ventaja de tener más intimidad, se alejan de la masificación y pueden incluir piscina privada. Entre las pegas, al haber menos controles será más complicado asegurarse de que los propietarios cumplen los protocolos higiénicos pertinentes y se respetan los tiempos de seguridad entre huéspedes. Lo explica Miguel, anfitrión de un piso turístico en Altea: “después de varios meses de todas las cancelaciones internacionales y parón absoluto, hemos visto cómo la cosa ha vuelto a animarse. Estancias más cortas pero de turista español, sobre todo de Madrid, e incluso algunas de la propia Comunidad Valenciana”. Desde Paradores (abiertos a partir del 25 de junio) destacan su ubicación en espacios naturales “apartados” como baza. Algo en lo que coincide el portal de reservas Airbnb, tras revelar que lo más añadido por los usuarios en sus ‘wishlists’ recientes son cabañas y casas con vistas al mar en destinos como Asturias y Tenerife.

No nos olvidaremos de los grandes del veraneo

Aunque nos gusta hablar de tendencias que emergen, hay que reconocer que tampoco hemos cambiado tanto. Los nombres propios del turismo estival revalidarán su título un año más tal y como refleja un estudio reciente de Destinia. Tras el anuncio de normalidad de cara al verano del presidente del Gobierno, las búsquedas de hoteles se dispararon un 142% siendo Benidorm, Salou, Peñíscola, Lloret de Mar, Torremolinos, Cambrils, Benalmádena, Gandía, Mojácar, Santa Susana, Calella y Puerto de la Cruz los destinos más buscados. Coincide en esto Javier Jiménez, experto en el sector y director de FORST, escuela de negocios turísticos en Alicante. “Aunque muchas personas están pensando en destinos de interior, creo que los grandes destinos de costa seguirán liderando las vacaciones. Viajar y el miedo es como el agua y el aceite. Los turistas buscan destinos seguros, sólidos, donde se hayan hecho las cosas bien. Y también empresas de alojamiento que sean así”.

Benidorm en esto tiene recorrido. La ciudad de los rascacielos y el “todo incluido”, del bullicio que se extiende desde ‘los vascos’ hasta ‘la zona guiri’, sin olvidar los pasodobles que ponen sintonía a los viajes del Imserso, ni los festivales de indie y reguetón –Benidorm no se casa con nadie en temas musicales– que amenizan sus madrugadas.

«Todos los días recibimos llamadas preguntando si este próximo fin de semana abrimos los hoteles».

El símbolo del veraneo español se enfrenta a una prueba de fuego después de experimentar una Semana Santa y comienzo de temporada insólita. “Ha sido un duro golpe para una ciudad que desprende alegría y vitalidad con bueno tiempo durante todo el año y que de un día para otro vio cómo se pausaba toda su actividad”, nos cuentan desde Servigroup, referente en la Comunidad Valenciana con 2.500 empleados y 18 hoteles, 9 de ellos en la ciudad de Benidorm. Sin embargo, esto lo dejan en el pasado y confían en poder reabrir el 1 de julio gracias a la ilusión por seguir viajando de sus clientes: “Todos los días recibimos llamadas preguntando si este próximo fin de semana abrimos los hoteles para venir de inmediato, lo cual es esperanzador”. Reivindican el peso –y en él depositan su confianza– del turismo nacional, y no sólo del británico, a pesar de que estos ya han anunciado su vuelta al ruedo en los tabloides.

«Benidorm lleva en el ADN el espíritu hospitalario». Nos encontramos ante una situación excepcional que debemos aprovechar para hacernos más fuertes e, incluso, replantearnos estrategias para volver mejores al mercado. Benidorm lleva en el ADN el espíritu hospitalario y cuenta con multitud de atractivos turísticos que seguirán siendo un gran reclamo para que los turistas sigan visitándonos”, matizan. Sus parques de atracciones como Terra Mítica y Aqualandia y su incombustible vida nocturna siguen en ‘stand by’, mientras nos enfrentamos a las primeras restricciones de aforo que se perfilan para sus playas: horario de mañana y tarde con vaciado a mediodía para favorecer desinfección y rotación.

Exigiremos seguridad (y privacidad)

Los hoteles serán los primeros examinados con lupa y ya están aportando soluciones para garantizar la calidad máxima. Desde Servigroup nos han contado cómo adaptarán sus servicios e instalaciones (basándose en las directrices del Instituto para la Calidad Turística Española y las órdenes del BOE), permitiéndonos así hacernos una idea de cómo será el panorama:

Recomendamos bucear en las páginas web de los establecimientos antes de reservar y no tener miedo a preguntar así como informar de cualquier irregularidad o riesgo que encontremos. En otros casos, los establecimientos no han tenido que adoptar grandes cambios en su modelo de negocio: “Al ser un alojamiento pequeño, todos los protocolos de higiene ya los hacía: ‘check in’ con el móvil, el espacio entre mis hamacas es de al menos 10 metros y se desinfectaban ya con lejía, tenemos desayunos a la carta en vez de bufé y mucho espacio entre las mesas, purificador de aire en las habitaciones… No tengo recepción, entonces no tengo aglomeraciones. Tampoco zonas comunes”, aclara María de Alava Suites.

Se desaconseja confiar en sellos ‘COVID Free’ debido a la dificultad de garantía y a la falsa sensación de seguridad.

Cuando la desinfección avanzada no sea posible, el tiempo será el mayor azote del coronavirus. Desde Airbnb, por ejemplo, proponen la opción de bloquear 72 horas entre huéspedes. Medidas sencillas pero efectivas ya que de momento se desaconseja confiar en sellos ‘COVID Free’ no exentos de polémica debido a la dificultad de garantía y a una falsa sensación de seguridad. Los protocolos para coger un avión estudian sumar a la higiene, distancia y uso de mascarilla, el escaneo de la temperatura corporal, mejorar el seguimiento y localización del pasajero en caso de posterior positivo, evitar la entrada de acompañantes al aeropuerto, menor servicio a bordo y la recomendación de hacer todos los trámites de facturación de forma online. Parece que finalmente no se obligará a las aerolíneas a bloquear el asiento de en medio. Mientras, ellas defienden que su mayor baza son los filtros HEPA con los que cuentan los aviones, capaces de filtrar el 99,99 % de patógenos y virus en el aire.

Drones, apps, reservas, cita previa… Seguiremos a la espera de saber cómo se controlará –y respetará– el aforo en playas y restaurantes. Todo un reto que estará presente a en pequeños gestos como evitar cartas, bolígrafos y otros utensilios compartidos. El civismo y responsabilidad individual será básica.

Nos beneficiaremos de la tecnología

De todo se aprende y si algo ha despertado esta pandemia es un deseo por adoptar mejoras y acelerar cambios para que nadie se quede fuera: “Nos hemos dado cuenta que somos capaces de adaptarnos a la tecnología en horas. Aparecen muchísimos trámites online como los ‘check in’ para conseguir que las personas dejen de hacer tareas de robots y se dediquen a hacer felices a los clientes, pero de verdad”, apunta el director de FORST.

El portal Holiday Guru rescata un estudio de Collier Internacional que defiende que la inteligencia artificial podría incrementar los ingresos en hoteles hasta un 15 %. Pero más allá del beneficio, hay quien ya la perseguía por otras razones. En Alava Suites, el check in y la apertura de la habitación se hacen con el móvil: “Si tú no quieres ver a nadie porque son tus vacaciones, puedes no ver a nadie. Queremos conseguir crear cada vez ambientes más privados y personalizados”.

Tendremos mucho donde elegir

Además del perjuicio causado por el parón de estos meses, el sector turístico tendrá que contar con la reducción del presupuesto destinado ocio y vacaciones de muchas familias. Ellos han tenido que agudizar el ingenio… y nosotros tendremos más donde elegir.

¿Seremos más sostenibles y comprometidos?

Hay quien apunta que cambiará nuestra forma de tomar decisiones porque nosotros hemos cambiado. Desde Indiecampers confirman que la tendencia es “buscar vacaciones al aire libre, conectadas a la naturaleza y a los productores locales”. Desde Alava Suites coinciden en que el futuro pasa por apoyar lo local para crear una red sostenible y potenciar así uno de los mayores atractivos de la isla. Algo más pesimista es Javier: “¿Sostenibilidad? No creo que cambie mucho esto, lamentablemente. Esta crisis ha sido un paréntesis. Y además breve comparado con otras pandemias que han azotado la historia de la humanidad. La gente no viaja porque esté concienciada con el sector. La gente viaja para ser feliz”.

Reinventaremos el ocio

Mientras museos, parques de atracciones y cines de verano se preparan para adaptar sus instalaciones, hay quien ya piensa en ofrecer un plus al alojamiento. “Estamos actualizando nuestra oferta con escapadas más boutique, que incluyen servicios como desayuno en habitación, circuito de spa y jacuzzi privado, catas en pareja y actividades al aire libre en grupos reducidos”, adelanta Brigitte de Weekendesk.

«La nueva normalidad no tiene por qué suponer un problema en nuestro sueño de seguir descubriendo destinos y vivir experiencias inolvidables».

Lo más importante, volveremos a disfrutar

El miedo al contagio y la ansiedad en situaciones potencialmente peligrosas se convertirán en nuestro equipaje de mano. El síndrome de la cabaña nos ha llevado concebir nuestra casa como un espacio seguro y protegido, dificultando el regreso a nuestra vida previa a los tiempos de confinamiento. Tendremos que enfrentarnos a este miedo y el primer paso comienza por aceptarlo: “El trabajo que tenemos por delante es el de generar confianza para quitar ese miedo a viajar. Todos los hoteles se tienen que reinventar, si antes trabajábamos super duro para dar el servicio, ahora hay que trabajar por dos”, sentencian desde Alava Suites. “La mejor forma de motivar a los españoles a viajar es demostrando que la nueva normalidad no tiene por qué suponer un problema en nuestro sueño de seguir descubriendo destinos y vivir experiencias inolvidables. Todo el sector se ha estado preparando para ajustarse a las demandas de seguridad y flexibilidad de los viajeros, con el fin de que puedan encontrarse con entornos agradables y seguros”, aclaran desde Weekendesk. Costará un poco al principio, pero seguro que dentro de nada elegir destino vuelve a colarse en lo alto de nuestra lista de placeres.

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